| Fuentes de Apoyo |
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Médicos, enfermeras y trabajadoras sociales
Este grupo juega un papel fundamental en su tratamiento pues brindan apoyo clínico y emocional a la paciente. Los médicos que están a cargo del tratamiento (oncólogos) tienen la posibilidad de darle consejos sobre cómo controlar los síntomas o dolores físicos que aparecen durante algunas etapas del tratamiento. Asimismo, pueden sugerirle actividades que le produzcan bienestar. Las enfermeras (os) y trabajadoras (es) sociales, tienen un rol trascendental pues en ocasiones son ellos quienes se mantienen en contacto con el paciente más que el propio médico. Si usted ha sido hospitalizada seguramente habrá notado que existe un mayor acercamiento con ellos, ya que conviven todo el día y también tienen la facultad de sugerirle actividades o terapias que la hagan sentir mejor. Familiares y amigos
Para que un tratamiento sea efi caz es necesario tomar en cuenta diversos factores. Sin duda uno de los más importantes y que funge como pilar determinante es el apoyo de la familia y amigos. Cuando conoce su diagnóstico, los efectos no sólo recaen en usted. Las personas que se encuentran a su alrededor, también experimentan cambios en su estilo y calidad de vida ya que requerirán realizar modifi caciones a nivel personal para acompañarlo. Los miembros de la familia buscan la manera de apoyar, aunque no siempre saben de qué manera hacerlo. Por ello, es vital hacerles saber que usted los siente cerca y que requerirá en gran medida de su ayuda para salir adelante. Una de las estrategias que puede aplicar es la asignación de tareas compartidas, es decir, de acuerdo a la personalidad de cada uno de los miembros de su familia les podrá solicitar que se encarguen de determinada tarea como llevar el control de sus medicamentos o el seguimiento a su correcta alimentación. Siempre que acuda a su cita periódica con el médico, pídale a alguien de su entera confi anza que lo acompañe para que la apoye en las preguntas que le surgen y que al momento de llegar a la consulta no se olviden detalles importantes. Nunca dude en pedir ayuda, ni sienta que el solicitarla
signifi cará para sus seres queridos una carga. Dadas las características del cáncer de mama, tal vez requiera permanecer hospitalizado por periodos largos de tiempo. Cuando esto ocurre, todas las actividades que realiza normalmente se ven afectadas, estas pueden ser: limpieza del hogar, llevar a los niños a la escuela, acudir a su trabajo, entre otras cosas; por esto puede llegar a sentirse inservible e incómodo pero no deje que esto le ocurra. La familia y los seres queridos no sólo están presentes en los momentos buenos de la vida, sino en cualquiera que surja y siempre estarán dispuestos a ayudarse unos a otros. Grupos de apoyo Es cierto que cuando le informan sobre su padecimiento se piensa que todo está perdido y que la vida que llevaba será sólo un recuerdo. Es necesario que tome en cuenta que sólo usted puede darle orden a los acontecimientos, siempre y cuando esté apoyado por la gente que la ama, por los especialistas y los grupos de apoyo. Éstos últimos son ideales para aquellas personas que intentan estar siempre al tanto de las opciones que existen para que su calidad de vida sea buena. Al estar cerca de personas, que seguramente atravesaron o están pasando por un proceso difícil a nivel físico y emocional, usted puede sentir que no está sola. A través de otras experiencias podrá encontrar respuesta
a muchos de sus estados de ánimo o dolores físicos que seguramente, estando solo, le costaría más trabajo entender o descubrir la causa y el hecho. Tenga en cuenta que, de acuerdo a la evolución del tratamiento, usted tendrá la oportunidad de comenzar nuevas estrategias para encontrar un nuevo sentido a todo lo que ocurre a su alrededor. Desde un grupo de pacientes que conviven entre si e intercambian ideas y vivencias, hasta los recreativos que logran que usted mantenga su atención en actividades que le pueden dejar muchos benefi cios y mensajes positivos. |